Cuentan que cuando la cámara de fotos llegó por primera vez a las praderas de norteamérica, los indígenas se negaban a ser fotografiados por periodistas europeos o norteamericanos. Consideraban que aquella máquina extraña capaz de reproducir su rostro, su cuerpo y su entorno a la perfección en un pedazo de papel, también era capaz de capturar y apresar el alma de la persona fotografiada.
Quizás sea así y aquel ya viejo invento consiga capturar una pequeña parte del alma o de la historia de las personas.
Con motivo del 66 aniversario del famoso desembarco de normandía, el hecho que hizo posible la derrota alemana durante la II Guerra Mundial, hace apenas una semana que el periódico norteamericano The Boston Globe, desde su sección The Big Picture, publicó en su página web un magnifico reportaje fotográfico con imágenes recuperadas de aquellos días.
Momentos de la historia y de sus protagonistas. La guerra, el miedo, la desesperación, destrucción, tristeza y, en ocasiones, alegría. Todos ellos capturados por el objetívo traicionero de una cámara de fotos.
Viendo las imágenes, quizás... quizás aquella gente de las praderas llevaba razón.
Sin más os dejo el reportaje, merece la pena:
Categorías: Historia
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Solveig_LLanto dijo...
Menos mal que los indigenas norteamericanos tenian razon. Menos mal que algo del alma pasa a la camara. En los ojos, en los gestos, en las posiciones.
Porque sino la tentacion de olvidar los eventos, o que tras cada foto hubo una persona, es demasiado grande.
28 de julio de 2010 01:21:00 GMT+02:00
Dumorix dijo...
Hay fotos reálmente impactantes, no sólo en ese reportaje sino en otros que han hecho.
Buenas palabras las tuyas Solveig.
28 de julio de 2010 01:41:00 GMT+02:00