lunes 29 de septiembre de 2008

Homenaje a un perro

Normalmente esto se suele hacer con personas pero hoy voy a romper la normalidad para hacerlo con un animal, porque si y porque se lo merece y es que ayer me enteré de la muerte de un buen perro, Luky (casi el mismo día que Paul Newman -otro Grande- casualidades de la vida).

¿Qué quien era Luky? Pues el pastor aleman de mis abuelos lusitanos y mi perro.
¿Qué cual es su historia? Pues desde luego no es la de un simple perro guardian o de compañía sino la de un Compañero leal con el que viví algunos de los mejores y peores momentos de mi vida.

Todo comenzó hace 14 años más o menos. Mis abuelos viven en una casa de campo, con una pequeña granja y huerta y por aquella época su perro guardian (un perro lobo al que de pequeño aticé con un madero, segun me han contado O_O) murió junto con los
gatos que tenían asi que, como el verano estaba cerca -y con él el viaje anual al pais lusitano- decidimos darles una sorpresa y llevarles algunos bichos. A través de unos vecinos nos enteramos de que una pareja del barrio había encontrado en la calle un pastor aleman abandonado de apenas unos meses junto al cadaver de su madre atropellada -por ello le habían dado el nombre de Luky ("suerte")- pero que no se podían hacer cargo de él porque ya tenían un gato.
Yo, que nunca había tenído más mascota que un pollito siendo crío (que un día desapareció misteriosamente para encontrármelo como gallo con guarnición tiempo después o_O) me encontré de pronto con que mi piso se llenaba con un periquito, dos gatos y un pastor alemán. Y sí, en mi niñez recuerdo al pájaro y ambos gatos pero Luky era diferente y quiero creer que se formó un vínculo entre ambos, en muchos momentos me lo parecía.

En principio se mostraba asustado pero también agradecido por haberlo sacado de la calle, no daba problemas, solo pedía sus paseos diarios, siempre cerca de nosotros y en el viaje a portugal (600 km) fué el más tranquilo (recuerdo a los lectores que en ese coche íbamos 4 personas, 2 gatos, 1 pájaro y 1 perro). Aun recuerdo como temblaba de miedo cuando paramos en una carretera secundaria para estirar las piernas porque pensaba que le íbamos a dejar allí.

Pero no, llegó a su destino y desde aquel momento se dedicó a su trabajo, guardar la casa, y a sus nuevos amos. Ladraba a todo aquel que asomaba la cabeza, excepto a nosotros, que aunque pasase un año siempre saltaba y ladraba como loco al vernos aparecer. Comenzó a crecer y a desarrollar una gran muscultura, tanto que algunos comenzaban a llamarle Toro y, desde entonces, tuvieron que pasar a darle de comer una sola vez al día.

Grandes momentos hubo muchos pero por citar alguno recuerdo aquel paseo en el que su instinto pastor le hizo lanzarse contra las ovejas de un cercado y tuvimos que salir por patas antes de que alguien nos viera, los paseos en el bosque de pinos y como disfrutaba nadando en la poza y empapándonos a todos después. Como aprendió a aullar imitando a las sirenas de bomberos -sí, los incendios son algo común, creo que ya lo he comentado...- y también aquel puñetazo que me dió jugando y me hizo tirarme un día entero con la mandíbula dolorida... pero sobretodo me acordaré de aquel momento en el que, tras una mirada complice, él y yo estuvimos a punto de armar algo bastante serio contra ese hijo de puta... y, en fin, tantos otros momentos que guardo para mi.

Has tenído una vida larga, Compañero, casi 100 años humanos en los que espero que mereciese la pena que algun insensato te abandonase para encontrarnos tu y yo.

Te voy a echar mucho de menos viejo amigo.

1 utópicos pasaron por aqui:

Y por que no harias un homenaje a un perro? Los animales de nuestras casas nos son fieles, nos siguen, nos quieren y, que diantre... cuando se lo devolvemos, somos todos mas felices.

7 de abril de 2009 17:56:00 CEST  

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